Llegamos al cole, pero es un día especial por varios motivos, hacemos la asamblea y hoy será Hector quien pase lista ya que es su cumpleaños ¡cumple 4 años! Repasamos como todos los días el tiempo que hace, lo que toca en el tren de la merienda, pero sobre todo las normas de la clase ya que hoy ¡nos vamos a Riofrío en tren!
Hasta la hora de montarnos en el autobús que nos llevará hasta la estación de tren, Leo nos cuenta sus viajes a Polonia. Nos explica que su mamá es de allí y van a menudo.
Terminamos y vemos algunas imágenes de trenes, de la estación de trenes de Granada, de las vías… así vamos familiarizándonos.
Llega la hora, cogemos nuestras mochilas, nos ponemos en fila y en marcha. Llegamos al autobús que nos espera en la puerta del cole, nos subimos y... ¡allá vamos!
Tras media hora aproximadamente llegamos a la estación de tren dónde nos esperan algunos papás y mamás que nos acompañaran en esta nueva aventura en tren.
Nos sentamos para esperar a nuestro tren y para hacer más amena la espera cantamos algunas canciones como:
El trenecito pasa por la vía,
luego se para junto a la estación.
¡ATENCIÓN!: grita el maquinista
¡ATENCIÓN!: nos vamos de excursión
¡Por fin! Ya está aquí, ¡que nervios!, nos acercamos con mucho cuidaito al tren, y con la ayuda de los mayores vamos subiendo.
Nos sentamos en nuestro sitio y cada uno guarda su billete. Quedan cuarenta minutos de viaje por delante, así que aprovechamos para desayunar.
Entre bocado y bocado llega el revisor y a muchos nos pidió el billete y le hizo un pequeño agujerito.
Cuando empezamos a estar acomodados, nos comunican por megafonía que hemos llegado a nuestro destino: "próxima parada Riofrío" Con cuidaito cogemos nuestras mochilas y nos vamos bajando del tren.
Empezamos a caminar para llegar a donde veremos el río.
Tenemos que ir con mucho cuidado porque hay muchas cuestas y nos podemos caer, inevitablemente esto ocurre.
¡Sorpresa! las obras han llegado hasta Riofrío y debemos tener cuidado con algunas zanjas en las calles, ya empiezan las primeras aventuras.
Llegamos al campo y dejamos las mochilas en la sombra, empieza a hacer sol y tenemos mucho calor, pero nadie nos quita las ganas de ver el nacimiento del río.
Subimos por caminos llenos de obstáculos: agua, barro, piedras, ortigas…pero nuestra ilusión es tan grande que superamos todos estos obstáculos.
De cuatro en cuatro vamos viendo el nacimiento del río, está en un sitio un poco inaccesible por eso tenemos mucho cuidado y siempre vamos acompañados de adultos.
Ya estamos muy cansados así que volvemos al sitio donde dejamos las mochilas. Algunos niños juegan libremente, otros se acercan al río a refrescarse las manos y otros van a escalar por un muro.
Empezamos a tener hambre así que nos sentamos a comer. Nos lavamos las manos con una toallita y listos, preparados para zamparnos los bocatas. Hemos terminado de comer y tenemos algo muy importante que hacer aún, hoy es el cumpleaños de Héctor, así que le cantamos cumpleaños feliz y sopla las velas.
Descansamos un poquito, pero solo un poquito porque tenemos que coger el tren a las 16:00 p.m.
El camino de vuelta hasta el apeadero se nos hace muy pesado, pero nos portamos muy bien y no protestamos, ¿está nublaillo y no hace calor!, lo que ayuda mucho a subir la cuesta. Por fin llegamos jugamos un ratito con las piedras, unas gomas, ... y cogemos el tren de vuelta a casa. Por el camino merendamos, y algún que otro papi y algún que otro niño/a dan una “cabezailla”.
HASTA MAÑANA
No hay comentarios:
Publicar un comentario